lunes, 9 de abril de 2012

Mateo, como nos gustas...

Decidimos lanzarnos a la aventura de nuestro viaje cuando el hermano de Italo y su chica se casaron. Ya sabéis que hay veces en las que los planes de las personas próximas te hacen replantear los tuyos propios y este es un ejemplo. ¡Lo que no imaginábamos es que los dos serían tan rápidos en ampliar la familia! Mientras nosotros planificábamos y soñábamos con comenzar a recorrer mundo, ellos se quedaron embarazados y aún pudimos ver como la barriguita crecía hasta su séptimo mes de embarazo.

Nosotros nos íbamos en abril y el bebé llegaría para junio, así que asumimos que el sueño del viaje iba a ser incompatible con conocer a Mateo desde sus primeros días. Nos consolábamos pensando que al menos tendíamos un montón de historietas para contarle en el futuro :)


Giancarlo y Sara tuvieron la fantástica idea de proponer a Italo que participara en decoración de la habitación de Mateo y no puedo imaginarme a un futuro tío más contento e ilusionado por llenar de color y fantasía el nuevo espacio. Y sí, yo también ayudé un poquito, pero ¡el arte de mi chico hace que sientas que las vas a liar en cualquier momento! Así que con cuidadito y solo los rellenos... :P

Detalles de la habitación de Mateo

¡Rey ranita!

La jirafa de los amores de Mateo ^^

Cuando volvimos a Barcelona en febrero, no podíamos estar más emocionados a descubrir que Mateo cada vez que entra en su habitación le ofrece una sonrisota a la jirafa y estira su manita para que lo acerques a acariciar el dibujo. Quiero pensar que de alguna forma el cariño de Italo por su sobrino le llega a través de estos detalles que hizo para él.

¿A que es linda?

Durante el viaje, las acuarelas que solo utilizamos durante dos o tres semanas (pero cargamos 10 meses, eso sí, eran imprescindibles ;)) permitieron a Italo interiorizar todavía más las fotitos que nos iban llegando de nuestro sobrino. Y hasta Barcelona vino el dibujito que comenzó en Camboya, en la fantástica playa de Otres Beach...


Hasta que conocimos a Mateo, yo no podía dejar de decirle a Italo en cualquier momento ¿qué estará haciendo Mateo? porque me chiflaba ver como al acordarse de él su carita cambiaba con una expresión súper tierna... Nunca jamás olvidaré la carita que puso cuando vio la primera foto del bebé, la primera vez que lo achuchó para darle un besico, la primera vez que lo arrulló hasta que se durmió...

Mateo, ¡como molas! ¡Nos tienes enamoraicos! :)

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